Los probióticos no solo sirven para mejorar el sistema digestivo, también brindan otros grandes beneficios para la salud.

Estos no solo se encuentran en los lácteos, también podemos encontrar probióticos en muchos otros alimentos de origen vegetal.  Descubre por qué no puedes dejar a un lado su consumo en tu dieta diaria.

¿Qué son los probióticos?

Los probióticos son microorganismos vivos que forman parte de ciertos alimentos y que al llegar a nuestro intestino, se reproducen y dan lugar a efectos muy favorables para nuestro organismo debido a las sustancias que generan. No solo habitan en el intestino, sino también en la piel, la boca y en la vagina.

Beneficios de los probióticos vegetales

Cuando estos microorganismos vivos se consumen en cantidades adecuadas, no solo ayudarán a mejorar el sistema digestivo, también repartirán sus bondades en otras partes del cuerpo. Pueden ayudar a combatir trastornos como la diabetes o la obesidad. También ayudan a volver a equilibrar el intestino tras la toma de antibióticos.

Junto con una alimentación saludable y ejercicio físico apropiado, los probióticos ayudan a mantener en equilibrio nuestro cuerpo.

¿Dónde encontramos probióticos de origen vegetal?

Los siguientes alimentos proporcionan bacterias probióticas a nuestro aparato digestivo:

  • Chucrut (col fermentada)
  • Alcachofas
  • Plátanos
  • Cereales como el trigo y la cebada
  • Espárragos
  • Cebolla, ajo y puerro
  • Kéfir de agua
  • Tempeh y miso
  • Ciruela umeboshi
  • Horchata natural

Chukrut

Se recomienda su consumo especialmente en caso de alergias, ya que existe una relación entre ellas y las bacterias negativas del intestino; así lo han concluido algunas investigaciones.

Para disminuir la frecuencia de alergias como eczema y asma, así como para obtener mayor inmunidad al polen, se recomienda tomar diariamente una bebida que contenga probióticos. De esta manera, contrarrestarás la respuesta inflamatoria del intestino.

El único inconveniente que pueden tener es que los resultados pueden tardar en aparecer entre 12 y 16 semanas, lo que hace que muchas personas desistan de los beneficios.

Mal aliento y dentadura

Desde que se inventó el cepillo de dientes, los probióticos se convirtieron en la principal arma para combatir el mal aliento. Junto con llevar una buena higiene bucal, al consumir estos probióticos en alimentos de tu dieta diaria se puede contrarrestar esta acción tan desagradable.

Las bacterias que generan el mal aliento se originan a través de los alimentos que quedan alojados en la boca. Según estudios, solo el 2% de la población mundial puede combatir esta molestia de forma natural.

Además, estos microorganismos vivos también ayudan a los más pequeños de la casa a tener unos dientes más sanos y fuertes, disminuyendo las posibilidades de sufrir infecciones y caries.

Estreñimiento

Por otro lado, los probióticos sirven para combatir el estreñimiento, esa molestia que afecta a hombres, mujeres y niños por el deterioro de la flora intestinal, la cual se encarga de facilitar todo el proceso digestivo.

Así que hay que dejar de lado toda esa mercadotecnia que asegura que este problema puede ser combatido por el consumo de los cereales de cajas que supuestamente tienen altos contenidos de fibra. Aunque no hay que restarle efectividad, lo cierto es que debido a que son cereales muy refinados, es mínima la ayuda que le aportan a la flora intestinal.

Donde realmente se puede conseguir gran cantidad de fibra para combatir el estreñimiento es en las verduras, frutas, frutos secos y semillas. Así que al añadirlas a la dieta diaria y complementarlas con probióticos, le brindarás grandes beneficios a tus intestinos para que trabajen de una manera más natural.

Por eso, siempre es bueno incluir estas bacterias en nuestra dieta alimentaria para solucionar o combatir afecciones como las ya mencionadas.

 

Algohayquehacer no da consejos médicos, solo sirve como guía para unos hábitos de vida saludables.