¿Alguna vez has pensado: “quiero un perro pero no sé ni por dónde empezar”? ¿O han llegado tus hijos suplicándote que les regales un perro por navidad? ¿O simplemente, te acabas de independizar y has pensado que tener un perro te vendría bien para hacerte compañía y no sentirte tan solo en casa…?

Por experiencia propia sé que los perros son la alegría de la casa: son los que más se alegran cuando llegas (aunque solo hayas salido 10 minutos a comprar el pan) y los que más se entristecen cuando te vas; adoran que pases tiempo jugando con ellos; saben perfectamente cuándo estás triste y vienen a consolarte; les encantan los niños; no importa si tienes un buen o mal día, que van a quedarse a tu lado tan felices…

Dar un paseo con tu perro relaja cuerpo, mente y espíritu, ya que el simple hecho de ver cómo disfruta oliendo, corriendo o persiguiendo todo lo que se mueva hace que te olvides de tus problemas, que en ese momento se vuelven muy pequeñitos.

Es un regalo compartir tu vida con un ser que parece entenderte aunque no habléis el mismo idioma.

Sin embargo, dar el paso de vivir con un perro no debería en ningún caso tomarse a la ligera y pensar que todo el mundo puede y sabe. ¿Cuántos animales acaban abandonados en refugios porque sus “amos” no han sabido anticiparse a la responsabilidad que conlleva?

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A continuación te proponemos 7 preguntas para que las contestes y según las respuestas sepas si estás preparado para tener un perro.

1. ¿He leído algo sobre tener perros?

El mejor consejo que te podemos dar es que te informes, cuanto más, mejor, de todo lo relacionado con ellos: comida, hábitos saludables, pelaje, longevidad, psicología… En especial si nunca has compartido casa con un perro. Tener un perro va más allá de sacarlo a pasear y acariciarlo mientras ves una peli. La esperanza de vida media de un perro está entre los 10 y los 15 años, pero en algunos casos puede llegar a los 20; con lo que tenemos que ser conscientes de que no es algo pasajero en nuestras vidas, sino que va a formar parte de ella durante más de una década y debemos estar preparados para adaptar nuestra vida en función de sus necesidades.

2. ¿Por qué quiero un perro?

Este paso es muy importante, busca en tu interior los motivos reales por los que quieres tener un perro. Si es por no sentirte solo, si es por presión de tu familia o si realmente crees que os podéis aportar mucho mutuamente y que le puedes dar una buena vida y el amor que se merece. Él te lo va a dar todo a ti, cuenta con ello.

3. ¿Tengo tiempo para dedicarle?

Según dónde vivas, si en piso o en casa con jardín, el perro necesitará salir más a menudo. Valora si tienes tiempo para sacarlo equis veces al día y que le dé tiempo a hacer algo de deporte y estirar las patas, no solo hacer sus necesidades. Por otro lado, piensa que es un ser vivo como tú y que necesita mucho amor y dedicación. Es muy importante que los perros huelan, dejen rastros y se relacionen con otros perros. Si estás fuera de casa todo el día, deberías plantearte que quizá no es tu momento para vivir con un animal.

4. ¿Me lo puedo permitir económicamente?

Hay muchos gastos que debes tener en cuenta y no solo la comida: revisiones en el veterinario, castración, corte de pelo si lo necesita esa raza, vacunas… Simplemente, es un factor más que pensar.

5. ¿Qué raza va más acorde con mi entorno y estilo de vida?¿Qué raza de perro elegir?

Volvemos al punto 1, infórmate porque para elegir un perro no solo hay que mirar el tamaño y que te parezca más o menos bonito. Cada raza es un mundo, hay que tener en cuenta su grado de actividad, cuidados, salud… Hay razas de perros que están preparadas para ir a hacer deporte por la montaña y otras que, por su mezcla de razas en algunos casos, son más propensas a sufrir problemas respiratorios o cardiacos.

6. ¿Tengo paciencia para adiestrarlo?

Evidentemente, los perros no vienen enseñados a ser como nosotros queremos que sean. Si queremos que de verdad haya una armonía en la casa, hay que tener paciencia y perseverancia a la hora de enseñarles. Es muy triste saber, como nos contó nuestro veterinario de confianza, que a menudo le llevan perros para sacrificar porque se han vuelto los dueños de la casa y no dejan que nadie más que ellos se sienten en los sofás… Por favor, no lleguemos en ningún caso a ese punto y seamos conscientes de que con un poquito de disciplina, se puede llegar a un equilibrio entre perro y humano.

7. ¿Dónde puedo dejarlo cuando me vaya de viaje?

Es muy importante ser precavidos y anticiparse a esta situación, en la que te quieres ir de viaje y te resulta imposible llevarte a tu perro, por lo que se lo tienes que dejar a alguien. Da mucha confianza dejárselo a alguien de nuestro entorno más cercano y que, a ser posible, tenga o haya tenido perros, con lo que sabe lo que es. Si esto no es posible, hay muchos campamentos de verano donde pueden jugar con otros perros, dar buenos paseos ¡o incluso bañarse en la piscina! Todo es informarse bien.

En conclusión, no solo tienes que pensar en lo que tú quieres, sino en lo que él quiere y necesita. Como opinión personal creo que las personas que viven con animales en casa gozan de una fuente extra de aprendizaje de amor, respeto, amistad y fidelidad.

En otro post hablaremos de la importancia de adoptar y no comprar.

Raza de perro Golden retriever

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