Hace poco publicábamos un post sobre la importancia de viajar por muchas razones: ayuda a ser más feliz, a desestresarse, a ser más tolerante y empático, mejora el autoestima… Hoy queremos hablarte del ecoturismo, viajar es algo que debería ser un derecho para todo el mundo, ahora bien, debemos ser responsables y conscientes de la huella que dejamos por el mundo. Al igual que debemos ser responsables en nuestra casa y nuestra zona, también debemos serlo cuando salimos de viaje, para contribuir a dejar un mundo igual o mejor que como lo encontramos.

Para ello hemos escrito este artículo, en él queremos dejarte algunos tips para practicar el ecoturismo o turismo sostenible:

Lleva el menor equipaje posible

Nos pasa a muchos que vas a preparar una maleta para dos días y cuando acabas parece que te vas de viaje un mes… pues bien, hay muchos más beneficios de los que piensas en llevar poco equipaje.

Para empezar, te moverás con mucha más agilidad durante los trayectos y en tu destino, y si tienes que moverte de un alojamiento a otro, tardarás menos en organizarte y volver a cerrar la maleta cada vez. Como estarás más ágil, podrás elegir caminar o ir en bicicleta para ciertos trayectos en lugar de algún transporte más contaminante. Esto nos conduce al siguiente punto…

Elegir transportes más ecológicos

Cada vez los destinos están más preparados y cuentan con más servicios públicos de transportes que nos permitirán movernos de un lado a otro sin contaminar mucho.

El mejor, el alquiler de bicicletas, ¡emisiones cero! Cada vez más extendido, sobre todo en ciudades, pero también en zonas de naturaleza. Te permite ver una ciudad mucho más rápido que andando y pararte donde y cuando quieras, y a la vez haces deporte. Y por supuesto, tranvía, metro o autobuses eléctricos.

Por favor, desde aquí hacemos un llamamiento para evitar dar paseos en coches de caballos, muy populares en muchas ciudades europeas. Suena muy romántico pero lo cierto es que a los caballos no creo que les encante tener que llevarte por el asfalto a 40º al sol. Tengamos empatía y disfrutemos del turismo sin abusar de los animales.

alquiler de bicicletas en ciudades para no contaminar

Escoger alojamientos concienciados con el ecoturismo

Esto puede parecer complicado, pero si dedicamos un poco de tiempo a buscar bien nuestro alojamiento, descubriremos que podemos contribuir y mucho al medio ambiente por el simple hecho de elegir un alojamiento u otro.

Aparte, por supuesto, es de turista eco-responsable: apagar siempre las luces y la calefacción/aire acondicionado cada vez que salgamos del alojamiento, gastar la menor cantidad de agua posible (el hecho de que esté incluida en el precio ¡no quiere decir que puedas derrocharla!), apagar la televisión si no la estás usando, reutilizar las toallas y las sábanas para que no las laven cada día (¡menudo gasto de agua y detergente!).

Generar la menor cantidad de residuos posibles, sobre todo plásticos

Comer comida basura genera muchos residuos: vasos, cubiertos y platos de plástico de un solo uso, latas de refrescos, bolsas para llevar la comida… si puedes comer en sitios donde puedas sentarte a comer y utilizar cubertería reutilizable, mejor que mejor.

Para evitar ir comprando y tirando botellas de agua, podemos llevar una botella de aluminio, como las de los ciclistas, e irla rellenando en fuentes de agua potable. Evitamos el uso de plásticos y además se mantiene más fresca.

Si generas residuos, por supuesto, no cuesta nada guardarlos y tirarlos a los contenedores de reciclaje que veas por ahí.

En este post te contamos 16 consejos para reducir el consumo de plásticos.

No tirar las colillas al suelo

Le dedicamos una sección específica a las colillas porque mucha gente piensa que son biodegradables y que no hace ningún daño tirarlas por ahí, pero lo cierto es que una colilla puede tardar entre 2 y 10 años en degradarse. Cada vez es más común ir andando por la playa descalzo e ir pinchándote con colillas a cada paso… ¿Qué tristeza, no? ¿Es que no somos capaces de esperar a tirarlas a la salida en una papelera? Puede más la comodidad, pero es que encima las colillas tienen muchos restos de sustancias químicas, como alquitrán, nicotina, amoniaco y polonio… Vamos a ser responsables, por favor.

Existen ceniceros portátiles estancos que puedes vaciar cuando llegues a una papelera.

Colillas en la playa

Evitar espectáculos donde se esclavice y/o torture animales

Como comentábamos con los coches de caballos, puede resultar muy tentador entrar en el juego de algún espectáculo o servicio que incluya animales porque no hay indicios de que los animales sean maltratados, pero deberíamos preguntarnos: ¿esos animales son libres? Porque tienen una jornada laboral como los humanos e impuesta a la fuerza.
“Un paseíto en elefante o camello tampoco es para tanto”… repito, pongámonos en su lugar y pensemos si es totalmente necesario o podemos evitar consumir un servicio en el que involucren animales a la fuerza.

Coche de caballos

Consumo local

Esta es una de las máximas del turismo sostenible, intentar en la medida de lo posible consumir productos locales en lugar de en grandes cadenas. De esta manera contribuimos a la economía de la zona, generamos ingresos y empleo para la población local. Productos locales y que no necesitan cientos o miles de kilómetros de transporte contaminante.

Consumo local

Respetar el silencio, no ser invasivos

Respetar las horas de sueño y las zonas tranquilas. Como dice el dicho: “Allá donde fueres, haz lo que vieres”. En tu ciudad o en tu zona no te gustaría que llegaran turistas y destrozaran la calma que tanto valoramos, contribuyamos a conservar esa tranquilidad en el resto del mundo.
En zonas de naturaleza, es básico el silencio además para no interrumpir la vida natural de la fauna local.

Conservar el patrimonio natural y arqueológico

En la naturaleza, pisar solo por las zonas designadas, el desgaste por la pisada del humano puede ser trágico para muchas especies vegetales. Por supuesto, no llevarnos nada del patrimonio natural y arqueológico de la zona. Si realmente queremos dejar la mínima huella posible, hay que intervenir lo mínimo posible siempre.
No hay que olvidar tampoco, recoger todo lo que llevemos. Si te sientas a comer unos bocatas, al levantarte asegúrate de que todo quede como lo habías encontrado, llévate todos los envases y restos de comida para tirarlos en los contenedores.

Como siempre, aquí te dejamos los artículos de los que te hemos hablado en el post, están buscados minuciosamente en amazon, a nosotros son los que más nos han gustado.

¿Cómo te ves? ¿Crees que ya practicas el ecoturismo? Seguro que en los próximos viajes recordarás todos estos puntos y no te serán difíciles de llevar a cabo. Con un poquito de buena intención, podemos colaborar a preservar el patrimonio, ya sea el que tenemos más cerca como el más lejano.